Sutemi: ofrece piel, corta hueso
Hace unas horas despedí al instructor invitado que visitó nuestro Dojo para comprartirnos un fin de semana de conceptos avanzados de estrategia en kenjutsu. Mientras aún estoy lamiendo mis heridas, pienso en la sobrecarga de información registrada no solo en mi cabeza, sino también en cada parte de mi cuerpo. Los calambres por deshidratación son ecos de las lecciónes más valiosas que sólo se pueden adquirir con sudor y tiempo entrenando con honestidad.
Aún estoy masticando y digiriendo la tonelada de enseñanza compartida en tres días de entrenamiento intensivo, les prometo ir dosificando e irles pasando los puntos más importantes.
Quisiera empezar con algo que estuvimos discutiendo en una reunión después de la clase. El enfrentamiento entre dos espadachines tendrá como resultado uno de sólo tres finales posibles: La muerte del adversario, la muerte propia, la muerte de ambos. Esto es, !que existe un 66.6% de probabilidades de no sobrevivir! Esto realmente debe poner en perspectiva tu entrenamiento y porqué el entrenamiento y técnicas son como son.
El combate real con katana, no es como en las películas donde los cobatientes blanden sus espadas estrellándolas una contra otras en complicadas maniobras y deslumbrantes malabarismos. El Kenjutsu enseña a ganar en el primer movimiento, porque realmente es la única oportunidad que tienes. Si no la aprovechas, el oponente lo hará, y cuando hablamos de una afilada katana, el resultado es bastante inmediato y definitivo.
Muy seguido, el kenjutsu tiene maniobras denominadas «sutemi», que puede definirse como sacrificio o desprecio por la propia vida. Cuando un samurai enfrenta el combate con la idea de morir, suele dar lo mejor de sí mismo, y aprovecha al máximo cada instante, cada latido y cada respiro. Esto da como resultado un guerrero sin miedo y resuelto a cumplir su propósito a toda costa, ya que es lo único que le queda. Es fácil observar como esta máxima del Kenjutsu es inmediatamente aplicable a nuestra propia vida. Podremos vivir temerosos al fracaso el resto de nuestros años, o estar dispuestos a sacrificar nuestra seguridad por lograr nuestra realización. La muerte nos va a alcanzar a todos, pero no todos la recibiremos satisfechos por nuestros logros.
En el centro del sutemi, está la idea de arrojarse al combate con la resolución de que uno va a ser cortado, Sin embargo cualquier corte superficial recibido es perfectamente aceptable si te permite adentrarte y cortar la médula de tu oponente. Si nadie en combate sale sin un rasguño de todas formas, entonces al menos deja que las heridas del combate te permitan acercarte a tu objetivo definitivo, la aniquilación de tu oponente. Lo mismo es cierto para la vida cotidiana. Todos experimentaremos heridas y dolores, pero solo un guerrero de corazón los aprovecha para lograr lo que proponga en la vida y lograr su plenitud.
Más adelante les compartiré más reflexiones derivadas de este fin de semana de entrenamiento, espero sus comentarios y aportaciones.
Publicado el 14 enero, 2015 en Sin categoría. Añade a favoritos el enlace permanente. 3 comentarios.


Por lo que he leido esto es muy avanzado para mi. Primero consehuire el material de curso de principiantes y practicare lo suficiente.
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Excelentes reflexiones! estamos ansiosos por que nos compartas el conocimiento nuevo 😀
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Excelente reflexión!! estoy ansioso por ver el gran contenido y conocimiento que seguirá apareciendo por este medio 😀
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